José Carta
De EnciclopediaGuanche
José Carta fue un tesorero general de las reales rentas que vivió entre los siglos XVIII y XIX en Santa Cruz de Tenerife.
Se encuentra vinculado a la talla del Señor de las Tribulaciones. Esta talla, que se encontraba en el antiguo Hospital de Nuestra Señora de los Desamparados de Santa Cruz de Tenerife, fue trasladada a la casa de José Carta el 22 de junio de 1795 para ser colocada en la habitación de su esposa María Nicolasa Eduardo, quien se encontraba gravemente enferma. Habiendo atribuido la curación de su esposa a un supuesto milagro de la imagen, la cual había empezado a "sudar", donándola luego al Convento Franciscano de San Pedro de Alcántara (actual Parroquia de San Francisco de Asís), situado en el histórico barrio del Toscal, en pleno centro de la capital.
El "sudor" de la talla
El 22 de junio de 1795, el administrador del Hospital de Dolores, en la ciudad de San Cristóbal de La Laguna, y que llegara a ser teniente coronel de Milicias Provinciales, Francisco Tolosa (héroe también de la victoria sobre Nelson, cuando era capitán) remite una carta al vicario de Santa Cruz en la que narra el extraño suceso ocurrido en la casa de la Familia Carta en Santa Cruz, a la que había sido trasladada la imagen para que curase a la esposa de Don José Carta, "milagro" que fue concedido junto con el de la sudoración de la imagen. Según el texto remitido al vicario de Santa Cruz de Tenerife: "se observó una erupción de varias partes del rostro de dicha escultura, al parecer como agua, según lo líquido y cristalino de las gotas que formaba. La recogieron en unos algodones, dejando rastro enjuto. Al poco rato, volvió a repetirse este hecho, por lo que citado José Carta llamó al teniente Pedro Ortiz, que volvió a enjugarla, al creer que el origen de este fenómeno se debía a la proximidad de la lámpara que estaba junto a la talla. Así, se retiró la lámpara y, sin embargo, sucedió lo mismo por tercera vez, ya en presencia de más testigos".[1]
Es a partir de ese momento cuando el Señor de las Tribulaciones comenzó a adquirir gran popularidad y devoción por parte de los habitantes de la ciudad de Santa Cruz de Tenerife, de tal manera que su propietario en ese momento, el presbítero Fernando de Fuentes, que lo guardaba celosamente en su casa, se comprometió a realizar un retablo en el desaparecido Convento de San Pedro de Alcántara (la actual Parroquia de San Francisco de Asís), para colocar en perpetuidad la sagrada imagen, como así ocurrió en 1802.[2]