Scrophularia smithii

Scrophularia smithii, conocida comúnmente como fistulera o borraja salvaje, es una especie de planta herbácea perenne perteneciente a la familia Scrophulariaceae y endémica de las Islas Canarias. Su nombre específico homenajea al botánico y explorador noruego Christen Smith.
La especie habita principalmente en ambientes húmedos y umbrosos asociados a los bosques de laurisilva y fayal-brezal, formando parte de la flora característica del monteverde canario.
Descripción
Scrophularia smithii es un subarbusto de base parcialmente leñosa que puede alcanzar hasta 1,5 metros de altura. Presenta tallos erectos o colgantes, dependiendo de las condiciones del terreno y de la exposición.
Las hojas son opuestas, de forma anchamente ovada y con márgenes claramente dentados o aserrados. Las flores se agrupan en inflorescencias terminales y poseen una corola globular de tipo urceolado. Su coloración varía entre tonos verdes y pardos hasta matices morado-rojizos oscuros.
La floración se produce generalmente entre los meses de marzo y junio.
Distribución y hábitat
La especie se distribuye en distintas islas del archipiélago de Canarias, donde aparece ligada a ecosistemas húmedos de medianías y zonas de monteverde.
El Banco de Datos de Biodiversidad de Canarias reconoce tres subespecies con distribución diferenciada:
- Scrophularia smithii subsp. smithii, conocida como fistulera tinerfeña o barrera, es exclusiva de Tenerife, especialmente frecuente en áreas del Macizo de Anaga.
- Scrophularia smithii subsp. langeana, denominada fistulera de monte, se encuentra en La Palma, La Gomera y Tenerife, particularmente en zonas de laurisilva como el Parque Nacional de Garajonay. Las referencias históricas a su presencia en otras islas han sido consideradas dudosas por diversos especialistas.
- Scrophularia smithii subsp. hierrensis es un endemismo exclusivo de El Hierro.
Usos tradicionales
La denominación popular de “fistulera” deriva de los usos medicinales tradicionales atribuidos a la planta en la cultura popular canaria. Históricamente se utilizó en aplicaciones externas para aliviar inflamaciones cutáneas, hemorroides y fístulas.
También se preparaban infusiones con fines depurativos y para tratar afecciones inflamatorias relacionadas con los ganglios linfáticos. En la actualidad, la recolección de ejemplares silvestres está condicionada por la normativa de protección de la flora autóctona canaria.
Conservación
Aunque algunas de sus poblaciones son relativamente frecuentes en áreas de monteverde bien conservadas, la especie depende de ecosistemas sensibles y fragmentados, especialmente afectados históricamente por la transformación del bosque de laurisilva y la introducción de especies invasoras. Su conservación está ligada a la protección de los hábitats forestales húmedos del archipiélago.