Comisaría de Excavaciones Arqueológicas de las Canarias Occidentales

la Comisaría de Excavaciones Arqueológicas de las Canarias Occidentales fue un organismo creado por la dictadura franquista encargado de de gestionar, inspeccionar y regular la investigación y el patrimonio arqueológico en la provincia de Santa Cruz de Tenerife. Funcionó entre 1939 y 1959.

Dependía de la Comisaría General de Excavaciones Arqueológicas, la cual organizaba las comisarías territoriales atendiendo a criterios provinciales. De este modo, la arqueología de Canarias quedó dividida en dos provincias. Durante buena parte de su funcionamiento operaba bajo parámetros propios del difusionismo, adoptado por la arqueología oficial de este periodo. Su primer comisario fue Julio Martínez Santa-Olalla. Pese a su carácter de instrumento del régimen, la Comisaría terminó contratando al maestro Luis Diego Cuscoy, quien había tenido simpatías republicanas. Con Luis Diego Cuscoy al frente, la Comisaría vivió una renovación en sus planteamientos, dando un gran impulso a la arqueología en Tenerife, La Gomera, La Palma y El Hierro.