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	<title>Obras:Doña Perfecta : 6 - Historial de revisiones</title>
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		<title>Atamankad en 17:06 29 abr 2024</title>
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El misticismo en religi&amp;amp;oacute;n, la rutina en la ciencia, el amaneramiento en las artes, caen como cayeron los dioses paganos, entre burlas. Adi&amp;amp;oacute;s, sue&amp;amp;ntilde;os torpes: el g&amp;amp;eacute;nero humano despierta y sus ojos ven la realidad. El sentimentalismo vano, el misticismo, la fiebre, la alucinaci&amp;amp;oacute;n, el delirio desaparecen, y el que antes era enfermo hoy est&amp;amp;aacute; sano y se goza con placer indecible en la justa apreciaci&amp;amp;oacute;n de las cosas. La fantas&amp;amp;iacute;a, la terrible loca, que era el ama de la casa, pasa a ser criada... Dirija Vd. la vista a todos lados, se&amp;amp;ntilde;or Penitenciario, y ver&amp;amp;aacute; el admirable conjunto de realidad que ha sustituido a la f&amp;amp;aacute;bula. El cielo no es una b&amp;amp;oacute;veda, las estrellas no son farolillos, la luna no es una cazadora traviesa, sino un pedrusco opaco, el sol no es un cochero emperejilado y vagabundo sino un incendio fijo. Las sirtes no son ninfas sino dos escollos, las sirenas son focas, y en el orden de las personas, Mercurio es Manzanedo; Marte es un viejo barbilampi&amp;amp;ntilde;o, el conde de Moltke; N&amp;amp;eacute;stor puede ser un se&amp;amp;ntilde;or de gab&amp;amp;aacute;n que se llama Mr. Thiers; Orfeo es Verdi; Vulcano es Krupp; Apolo es cualquier poeta. &amp;amp;iquest;Quiere Vd. m&amp;amp;aacute;s? Pues J&amp;amp;uacute;piter, un Dios digno de ir a presidio si viviera a&amp;amp;uacute;n, no descarga el rayo, sino que el rayo cae cuando a la electricidad le da la gana. No hay Parnaso, no hay Olimpo, no hay laguna Estigia, ni otros Campos El&amp;amp;iacute;seos que los de Par&amp;amp;iacute;s. No hay ya m&amp;amp;aacute;s bajadas al infierno que las de la geolog&amp;amp;iacute;a, y este viajero, siempre que vuelve, dice que no hay condenados en el centro de la tierra. No hay m&amp;amp;aacute;s subidas al cielo que las de la astronom&amp;amp;iacute;a, y esta a su regreso asegura no haber visto los seis o siete pisos de que hablan el Dante y los m&amp;amp;iacute;sticos y so&amp;amp;ntilde;adores de la Edad Media. No encuentra sino astros y distancias, l&amp;amp;iacute;neas, enormidades de espacio y nada m&amp;amp;aacute;s. Ya no hay falsos c&amp;amp;oacute;mputos de la edad del mundo, porque la paleontolog&amp;amp;iacute;a y la prehistoria han contado los dientes de esta calavera en que vivimos y averiguado su verdadera edad. La f&amp;amp;aacute;bula, ll&amp;amp;aacute;mese paganismo o idealismo cristiano, ya no existe, y la imaginaci&amp;amp;oacute;n est&amp;amp;aacute; de cuerpo presente. Todos los milagros posibles se reducen a los que yo hago en mi gabinete cuando se me antoja con una pila de Bunsen, un hilo inductor y una aguja imantada. Ya no hay m&amp;amp;aacute;s multiplicaciones de panes y peces que las que hace la industria con sus moldes y m&amp;amp;aacute;quinas y las de la imprenta, que imita a la Naturaleza sacando de un solo tipo millones de ejemplares. En suma, se&amp;amp;ntilde;or can&amp;amp;oacute;nigo del alma, se han corrido las &amp;amp;oacute;rdenes para dejar cesantes a todos los absurdos, falsedades, ilusiones, ensue&amp;amp;ntilde;os, sensibler&amp;amp;iacute;as y preocupaciones que ofuscan el entendimiento del hombre. Celebremos el suceso.&amp;lt;/p&amp;gt;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class=&quot;diff-marker&quot; data-marker=&quot;+&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;color: #202122; font-size: 88%; border-style: solid; border-width: 1px 1px 1px 4px; border-radius: 0.33em; border-color: #a3d3ff; vertical-align: top; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;div&gt;&amp;lt;p&amp;gt;-Cierto es todo lo que el se&amp;amp;ntilde;or Penitenciario ha dicho en tono de broma. 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		<author><name>Atamankad</name></author>
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		<title>Atamankad en 18:49 8 dic 2007</title>
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		<author><name>Atamankad</name></author>
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		<id>https://guanches.org/index.php?title=Obras:Do%C3%B1a_Perfecta_:_6&amp;diff=6253&amp;oldid=prev</id>
		<title>Mencey en 18:29 27 mar 2007</title>
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		<updated>2007-03-27T18:29:20Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;b&gt;Página nueva&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;div&gt;{{encabezado|[[Obras:Doña Perfecta|Doña Perfecta]]&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;Capítulo VI &amp;lt;br&amp;gt;Donde se ve que puede surgir la desavenencia cuando menos se espera|[[Benito Pérez Galdós]]}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;p&amp;gt;De s&amp;amp;uacute;bito se present&amp;amp;oacute; el Sr. D. Cayetano Polentinos, hermano pol&amp;amp;iacute;tico de do&amp;amp;ntilde;a Perfecta, el cual entr&amp;amp;oacute; con los brazos abiertos, gritando:&amp;lt;/p&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;p&amp;gt;-Venga, venga ac&amp;amp;aacute;, Sr. D. Jos&amp;amp;eacute; de mi alma.&amp;lt;/p&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;p&amp;gt;Y se abrazaron cordialmente. D. Cayetano y Pepe se conoc&amp;amp;iacute;an, porque el distinguido erudito y bibli&amp;amp;oacute;filo sol&amp;amp;iacute;a hacer excursiones a Madrid cuando se anunciaba almoneda de libros, procedentes de la testamentar&amp;amp;iacute;a de alg&amp;amp;uacute;n &amp;lt;em&amp;gt;buquinista&amp;lt;/em&amp;gt;. Era D. Cayetano alto y flaco, de edad mediana, si bien el continuo estudio o los padecimientos le hab&amp;amp;iacute;an desmejorado mucho; se expresaba con una correcci&amp;amp;oacute;n alambicada que le sentaba a las mil maravillas, y era cari&amp;amp;ntilde;oso y amable, a veces con exageraci&amp;amp;oacute;n.&amp;lt;/p&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;p&amp;gt;Respecto de su vasto saber, &amp;amp;iquest;qu&amp;amp;eacute; puede decirse sino que era un verdadero prodigio? En Madrid su nombre no se pronunciaba sin respeto, y si don Cayetano residiera en la capital, no se escapara sin pertenecer, a pesar de su modestia, a todas las academias existentes y por existir. Pero &amp;amp;eacute;l gustaba del tranquilo aislamiento, y el lugar que en el alma de otros tiene la vanidad, ten&amp;amp;iacute;alo en el suyo la pasi&amp;amp;oacute;n pura de los libros, el amor al estudio solitario y recogido sin otra ulterior mira y aliciente que los propios libros y el estudio mismo.&amp;lt;/p&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;p&amp;gt;Hab&amp;amp;iacute;a formado en Orbajosa una de las m&amp;amp;aacute;s ricas bibliotecas que en toda la redondez de Espa&amp;amp;ntilde;a se encuentran, y dentro de ella pasaba largas horas del d&amp;amp;iacute;a y de la noche, compilando, clasificando, tomando apuntes y entresacando diversas suertes de noticias precios&amp;amp;iacute;simas, o realizando quiz&amp;amp;aacute;s alg&amp;amp;uacute;n inaudito y jam&amp;amp;aacute;s so&amp;amp;ntilde;ado trabajo, digno de tan gran cabeza.&amp;lt;/p&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;p&amp;gt;Sus costumbres eran patriarcales; com&amp;amp;iacute;a poco, beb&amp;amp;iacute;a menos, y sus &amp;amp;uacute;nicas calaveradas consist&amp;amp;iacute;an en alguna merienda en los Alamillos en d&amp;amp;iacute;as muy sonados, y paseos diarios a un lugar llamado Mundogrande, donde a menudo eran desenterradas del fango de veinte siglos medallas romanas y pedazos de arquitrabe, extra&amp;amp;ntilde;os plintos de desconocida arquitectura y tal cual &amp;amp;aacute;nfora o cubicularia de inestimable precio.&amp;lt;/p&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;p&amp;gt;Viv&amp;amp;iacute;an D. Cayetano y do&amp;amp;ntilde;a Perfecta en una armon&amp;amp;iacute;a tal, que la paz del Para&amp;amp;iacute;so no se le igualara. Jam&amp;amp;aacute;s ri&amp;amp;ntilde;eron. Es verdad que &amp;amp;eacute;l no se mezclaba para nada en los asuntos de la casa, ni ella en los de la biblioteca m&amp;amp;aacute;s que para hacerla barrer y limpiar todos los s&amp;amp;aacute;bados, respetando con religiosa admiraci&amp;amp;oacute;n los libros y papeles que sobre la mesa y en diversos parajes estaban de servicio.&amp;lt;/p&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;p&amp;gt;Despu&amp;amp;eacute;s de las preguntas y respuestas propias del caso, D. Cayetano dijo:&amp;lt;/p&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;p&amp;gt;-Ya he visto la caja. Siento mucho que no me trajeras la edici&amp;amp;oacute;n de 1527. Tendr&amp;amp;eacute; que hacer yo mismo un viaje a Madrid... &amp;amp;iquest;Vas a estar aqu&amp;amp;iacute; mucho tiempo? Mientras m&amp;amp;aacute;s, mejor, querido Pepe. &amp;amp;iexcl;Cu&amp;amp;aacute;nto me alegro de tenerte aqu&amp;amp;iacute;! Entre los dos vamos a arreglar parte de mi biblioteca y a hacer un &amp;amp;iacute;ndice de escritores de la Jineta. No siempre se encuentra a mano un hombre de tanto talento como t&amp;amp;uacute;... Ver&amp;amp;aacute;s mi biblioteca... Podr&amp;amp;aacute;s darte en ella buenos atracones de lectura... Todo lo que quieras... Ver&amp;amp;aacute;s maravillas, verdaderas maravillas, tesoros inapreciables, rarezas que s&amp;amp;oacute;lo yo poseo, s&amp;amp;oacute;lo yo... Pero, en fin, me parece que ya es hora de comer, &amp;amp;iquest;no es verdad, Jos&amp;amp;eacute;? &amp;amp;iquest;No es verdad Perfecta? &amp;amp;iquest;No es verdad Rosarito? &amp;amp;iquest;No es verdad, se&amp;amp;ntilde;or D. Inocencio?... hoy es Vd. dos veces Penitenciario: d&amp;amp;iacute;golo porque &amp;amp;iquest;nos acompa&amp;amp;ntilde;ar&amp;amp;aacute; Vd. a hacer penitencia?&amp;lt;/p&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;p&amp;gt;El can&amp;amp;oacute;nigo se inclin&amp;amp;oacute; y sonriendo mostraba simp&amp;amp;aacute;ticamente su aquiescencia. La comida fue cordial, y en todos los manjares se advert&amp;amp;iacute;a la abundancia desproporcionada de los banquetes de pueblo, realizada a costa de la variedad. Hab&amp;amp;iacute;a para atracarse doble n&amp;amp;uacute;mero de personas que las all&amp;amp;iacute; reunidas. La conversaci&amp;amp;oacute;n recay&amp;amp;oacute; en asuntos diversos.&amp;lt;/p&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;p&amp;gt;-Es preciso que visite Vd. cuanto antes nuestra catedral -dijo el can&amp;amp;oacute;nigo-. &amp;amp;iexcl;Como esta hay pocas, Sr. D. Jos&amp;amp;eacute;!... Verdad es que Vd., que tantas maravillas ha visto en el extranjero, no encontrar&amp;amp;aacute; nada notable en nuestra vieja iglesia... Nosotros, los pobres patanes de Orbajosa, la encontramos divina. El maestro L&amp;amp;oacute;pez de Berganza, racionero de ella, la llamaba en el siglo XVI &amp;lt;em&amp;gt;pulchra augustiana&amp;lt;/em&amp;gt;... Sin embargo, para hombres de tanto saber como Vd., quiz&amp;amp;aacute;s no tenga ning&amp;amp;uacute;n m&amp;amp;eacute;rito, y cualquier mercado de hierro ser&amp;amp;aacute; m&amp;amp;aacute;s bello.&amp;lt;/p&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;p&amp;gt;Cada vez disgustaba m&amp;amp;aacute;s a Pepe Rey el lenguaje ir&amp;amp;oacute;nico del sagaz can&amp;amp;oacute;nigo, pero resuelto a contener y disimular su enfado, no contest&amp;amp;oacute; sino con palabras vagas. Do&amp;amp;ntilde;a Perfecta tom&amp;amp;oacute; en seguida la palabra, y jovialmente se expres&amp;amp;oacute; as&amp;amp;iacute;.&amp;lt;/p&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;p&amp;gt;-Cuidado, Pepito; te advierto que si hablas mal de nuestra santa iglesia perderemos las amistades. T&amp;amp;uacute; sabes mucho y eres un hombre eminente que de todo entiendes; pero si has de descubrir que esa gran f&amp;amp;aacute;brica no es la octava maravilla, gu&amp;amp;aacute;rdate en buen hora tu sabidur&amp;amp;iacute;a, y no nos saques de bobos...&amp;lt;/p&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;p&amp;gt;-Lejos de creer que este edificio no es bello -repuso Pepe-, lo poco que de su exterior he visto me ha parecido de imponente hermosura. De modo, se&amp;amp;ntilde;ora t&amp;amp;iacute;a, que no hay para qu&amp;amp;eacute; asustarse; ni yo soy sabio ni mucho menos.&amp;lt;/p&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;p&amp;gt;-Poco a poco -dijo el can&amp;amp;oacute;nigo, extendiendo la mano y dando paz a la boca por breve rato para que hablando descansase del mascar-. Alto all&amp;amp;aacute;: no venga Vd. aqu&amp;amp;iacute; haci&amp;amp;eacute;ndose el modesto, Sr. D. Jos&amp;amp;eacute;; que hartos estamos de saber lo much&amp;amp;iacute;simo que Vd. vale, la gran fama de que goza y el papel important&amp;amp;iacute;simo que desempe&amp;amp;ntilde;ar&amp;amp;aacute; donde quiera que se presente. No se ven hombres as&amp;amp;iacute; todos los d&amp;amp;iacute;as. Pero ya que de este modo ensalzo los m&amp;amp;eacute;ritos de Vd...&amp;lt;/p&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;p&amp;gt;Det&amp;amp;uacute;vose para seguir comiendo, y luego que la sin hueso qued&amp;amp;oacute; libre, continu&amp;amp;oacute; as&amp;amp;iacute;:&amp;lt;/p&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;p&amp;gt;-Ya que de este modo ensalzo los m&amp;amp;eacute;ritos de usted, perm&amp;amp;iacute;taseme expresar otra opini&amp;amp;oacute;n con la franqueza que es propia de mi car&amp;amp;aacute;cter. S&amp;amp;iacute;, Sr. D. Jos&amp;amp;eacute;, s&amp;amp;iacute;, Sr. D. Cayetano; s&amp;amp;iacute; se&amp;amp;ntilde;ora y ni&amp;amp;ntilde;a m&amp;amp;iacute;as: la ciencia, tal como la estudian y la propagan los modernos, es la muerte del sentimiento y de las dulces ilusiones. Con ella la vida del esp&amp;amp;iacute;ritu se amengua; todo se reduce a reglas fijas, y los mismos encantos sublimes de la Naturaleza desaparecen. Con la ciencia destr&amp;amp;uacute;yese lo maravilloso en las artes, as&amp;amp;iacute; como la fe en el alma. La ciencia dice que todo es mentira y todo lo quiere poner en guarismos y rayas, no s&amp;amp;oacute;lo &amp;lt;em&amp;gt;maria ac terras&amp;lt;/em&amp;gt;, donde estamos nosotros, sino tambi&amp;amp;eacute;n &amp;lt;em&amp;gt;c&amp;amp;aelig;lumque profundum&amp;lt;/em&amp;gt;, donde est&amp;amp;aacute; Dios... Los admirables sue&amp;amp;ntilde;os del alma, su arrobamiento m&amp;amp;iacute;stico, la inspiraci&amp;amp;oacute;n misma de los poetas, mentira. El coraz&amp;amp;oacute;n es una esponja, el cerebro una gusanera.&amp;lt;/p&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;p&amp;gt;Todos rompieron a re&amp;amp;iacute;r, mientras &amp;amp;eacute;l daba paso a un trago de vino.&amp;lt;/p&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;p&amp;gt;-Vamos, &amp;amp;iquest;me negar&amp;amp;aacute; el Sr. D. Jos&amp;amp;eacute; -a&amp;amp;ntilde;adi&amp;amp;oacute; el sacerdote-, que la ciencia, tal como se ense&amp;amp;ntilde;a y se propaga hoy, va derecha a hacer del mundo y del g&amp;amp;eacute;nero humano una gran m&amp;amp;aacute;quina?&amp;lt;/p&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;p&amp;gt;-Eso seg&amp;amp;uacute;n y conforme -dijo D. Cayetano-. Todas las cosas tienen su pro y su contra.&amp;lt;/p&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;p&amp;gt;-Tome Vd. m&amp;amp;aacute;s ensalada, se&amp;amp;ntilde;or Penitenciario -dijo do&amp;amp;ntilde;a Perfecta-. Est&amp;amp;aacute; cargadita de mostaza, como a Vd. le gusta.&amp;lt;/p&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;p&amp;gt;Pepe Rey no gustaba de entablar vanas disputas, ni era pedante, ni alardeaba de erudito, mucho menos ante mujeres y en reuniones de confianza: pero la importuna verbosidad agresiva del can&amp;amp;oacute;nigo necesitaba, seg&amp;amp;uacute;n &amp;amp;eacute;l, un correctivo. Para d&amp;amp;aacute;rselo le pareci&amp;amp;oacute; mal sistema exponer ideas, que concordando con las del can&amp;amp;oacute;nigo, halagasen a este, y decidi&amp;amp;oacute; manifestar las opiniones que m&amp;amp;aacute;s contrariaran y m&amp;amp;aacute;s acerbamente mortificasen al mordaz Penitenciario.&amp;lt;/p&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;p&amp;gt;-Quieres divertirte conmigo -dijo para s&amp;amp;iacute;-. Ver&amp;amp;aacute;s qu&amp;amp;eacute; mal rato te voy a dar.&amp;lt;/p&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;p&amp;gt;Y luego a&amp;amp;ntilde;adi&amp;amp;oacute; en voz alta:&amp;lt;/p&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;p&amp;gt;-Cierto es todo lo que el se&amp;amp;ntilde;or Penitenciario ha dicho en tono de broma. Pero no es culpa nuestra que la ciencia est&amp;amp;eacute; derribando a martillazos un d&amp;amp;iacute;a y otro tanto &amp;amp;iacute;dolo vano, la superstici&amp;amp;oacute;n, el sofisma, las mil mentiras de lo pasado, bellas las unas, rid&amp;amp;iacute;culas las otras, pues de todo hay en la vi&amp;amp;ntilde;a del Se&amp;amp;ntilde;or. El mundo de las ilusiones, que es como si dij&amp;amp;eacute;ramos un segundo mundo, se viene abajo con estr&amp;amp;eacute;pito. El misticismo en religi&amp;amp;oacute;n, la rutina en la ciencia, el amaneramiento en las artes, caen como cayeron los dioses paganos, entre burlas. Adi&amp;amp;oacute;s, sue&amp;amp;ntilde;os torpes: el g&amp;amp;eacute;nero humano despierta y sus ojos ven la realidad. El sentimentalismo vano, el misticismo, la fiebre, la alucinaci&amp;amp;oacute;n, el delirio desaparecen, y el que antes era enfermo hoy est&amp;amp;aacute; sano y se goza con placer indecible en la justa apreciaci&amp;amp;oacute;n de las cosas. La fantas&amp;amp;iacute;a, la terrible loca, que era el ama de la casa, pasa a ser criada... Dirija Vd. la vista a todos lados, se&amp;amp;ntilde;or Penitenciario, y ver&amp;amp;aacute; el admirable conjunto de realidad que ha sustituido a la f&amp;amp;aacute;bula. El cielo no es una b&amp;amp;oacute;veda, las estrellas no son farolillos, la luna no es una cazadora traviesa, sino un pedrusco opaco, el sol no es un cochero emperejilado y vagabundo sino un incendio fijo. Las sirtes no son ninfas sino dos escollos, las sirenas son focas, y en el orden de las personas, Mercurio es Manzanedo; Marte es un viejo barbilampi&amp;amp;ntilde;o, el conde de Moltke; N&amp;amp;eacute;stor puede ser un se&amp;amp;ntilde;or de gab&amp;amp;aacute;n que se llama Mr. Thiers; Orfeo es Verdi; Vulcano es Krupp; Apolo es cualquier poeta. &amp;amp;iquest;Quiere Vd. m&amp;amp;aacute;s? Pues J&amp;amp;uacute;piter, un Dios digno de ir a presidio si viviera a&amp;amp;uacute;n, no descarga el rayo, sino que el rayo cae cuando a la electricidad le da la gana. No hay Parnaso, no hay Olimpo, no hay laguna Estigia, ni otros Campos El&amp;amp;iacute;seos que los de Par&amp;amp;iacute;s. No hay ya m&amp;amp;aacute;s bajadas al infierno que las de la geolog&amp;amp;iacute;a, y este viajero, siempre que vuelve, dice que no hay condenados en el centro de la tierra. No hay m&amp;amp;aacute;s subidas al cielo que las de la astronom&amp;amp;iacute;a, y esta a su regreso asegura no haber visto los seis o siete pisos de que hablan el Dante y los m&amp;amp;iacute;sticos y so&amp;amp;ntilde;adores de la Edad Media. No encuentra sino astros y distancias, l&amp;amp;iacute;neas, enormidades de espacio y nada m&amp;amp;aacute;s. Ya no hay falsos c&amp;amp;oacute;mputos de la edad del mundo, porque la paleontolog&amp;amp;iacute;a y la prehistoria han contado los dientes de esta calavera en que vivimos y averiguado su verdadera edad. La f&amp;amp;aacute;bula, ll&amp;amp;aacute;mese paganismo o idealismo cristiano, ya no existe, y la imaginaci&amp;amp;oacute;n est&amp;amp;aacute; de cuerpo presente. Todos los milagros posibles se reducen a los que yo hago en mi gabinete cuando se me antoja con una pila de Bunsen, un hilo inductor y una aguja imantada. Ya no hay m&amp;amp;aacute;s multiplicaciones de panes y peces que las que hace la industria con sus moldes y m&amp;amp;aacute;quinas y las de la imprenta, que imita a la Naturaleza sacando de un solo tipo millones de ejemplares. En suma, se&amp;amp;ntilde;or can&amp;amp;oacute;nigo del alma, se han corrido las &amp;amp;oacute;rdenes para dejar cesantes a todos los absurdos, falsedades, ilusiones, ensue&amp;amp;ntilde;os, sensibler&amp;amp;iacute;as y preocupaciones que ofuscan el entendimiento del hombre. Celebremos el suceso.&amp;lt;/p&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;p&amp;gt;Cuando concluy&amp;amp;oacute; de hablar, en los labios del can&amp;amp;oacute;nigo retozaba una sonrisilla, y sus ojos hab&amp;amp;iacute;an tomado animaci&amp;amp;oacute;n extraordinaria. D. Cayetano se ocupaba en dar diversas formas, ora romboidales, ora prism&amp;amp;aacute;ticas, a una bolita de pan. Pero do&amp;amp;ntilde;a Perfecta estaba p&amp;amp;aacute;lida y fijaba sus ojos en el can&amp;amp;oacute;nigo con insistencia observadora. Rosarito contemplaba llena de estupor a su primo. Este se inclin&amp;amp;oacute; hacia ella y al o&amp;amp;iacute;do le dijo disimuladamente en voz muy baja:&amp;lt;/p&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;p&amp;gt;-No me hagas caso, primita. Digo estos disparates para sulfurar al se&amp;amp;ntilde;or can&amp;amp;oacute;nigo.&amp;lt;/p&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Plantilla:Doña Perfecta}}&lt;br /&gt;
[[Categoría:Obras|Pérez Galdós, Benito]]&lt;br /&gt;
[[Categoría:Doña Perfecta|6]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Mencey</name></author>
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