Puerto de La Luz y Las Palmas

El puerto en 1912
Día de reboso en el Muelle de Las Palmas, cuadro de Nicolás Massieu y Falcón de 1890.

El Puerto de Las Palmas de Gran Canaria, también conocido como Puerto de la Luz o Puerto de la Luz y de las Palmas1, es un puerto pesquero, comercial, de pasajeros y deportivo de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria.

Desde hace cinco siglos, el Puerto de Las Palmas fué la base tradicional de escala y avituallamiento de buques en su paso por el Atlántico Medio.

El Puerto de Las Palmas es uno de los principales puertos de Canarias. A su vez, constituye uno de los principales puertos de España [1].

Escala tradicional en la ruta de cruceros, por él pasan cada año más de un millón de pasajeros entre turistas y usuarios de las rutas domésticas entre las islas y con la Península. Actualmente es segundo puerto de Canarias en operatividad.

Datos del puerto

Contraseña de la Provincia marítima de Las Palmas a la que pertenece.

El puerto de Las Palmas de Gran Canaria es un puerto importante en el ámbito nacional y representa un punto de conexión entre Europa, África y América.

El puerto en el año 2007 obtuvo un total de 907.782 pasajeros un 16,26% más que en el año 2006, creciendo así el tráfico de pasajeros en cruceros un 21,23%.[sin referencias] En 2007 recibió unos 11.262 buques.[sin referencias]

En cuanto a TEUs anuales el puerto de Las Palmas de Gran Canaria ostenta el primer puesto de África Occidental con cerca de 600.000 TEUs [2].

A su vez, cabe añadir, el puerto está conectado con 180 puertos de los cinco continentes a través de una treintena de líneas marítimas y que el puerto dispone del mayor Puerto Deportivo de Canarias, con 850 atraques de capacidad [3].

El puerto de Las Palmas de Gran Canaria anda en continuo crecimiento debido a su punto estratégico, ya que muchos barcos procedentes de América o de Europa "estacionan" en Gran Canaria para proseguir su camino, algo que se viene haciendo desde que Cristóbal Colón recaló en este puerto para reparar sus naves.

Denominación

Los muelles reciben la denominación oficial de Puerto de Las Palmas, asignada por Puertos del Estado, ente público dependiente del Ministerio de Fomento de España, competente para establecer los nombres oficiales de los puertos de interés general del Estado.

El puerto inicial fue el Puerto de Las Palmas, debido al antiguo muelle de Las Palmas, situado en el actual Parque de San Telmo, desembocadura del Barranco de Mata. Posteriormente, en el siglo XIX se construyó el Puerto de La Luz en la Bahía de La Isleta, y convivieron durante un tiempo.

La Autoridad competente en materia de Puertos era la "Junta de Obras de los Puertos de La Luz y de Las Palmas" (haciendo referencia a los dos puertos de la ciudad) hasta que en los años 70 del siglo XX se construyó la Avenida Marítima y se enterró el antiguo Puerto de Las Palmas, quedando sólo el Puerto de La Luz, que años más tarde cambiaría su denominación oficial por Puerto de Las Palmas. En la misma ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, al sur del Puerto de Las Palmas, existe un tercer puerto, un pequeño muelle pesquero en el barrio marinero de San Cristóbal, el Puerto de San Cristóbal. Sin embargo no está integrado en la red de puertos de interés general del Estado, siendo gestionado directamente por el Gobierno de Canarias.


Ubicación

  • Longitud 15° 25' Oeste
  • Latitud 28° 09' Norte

El Puerto de La Luz y de Las Palmas, pertenece a la red de puertos de interés general existentes en el estado, gestionado por la Autoridad Portuaria de Las Palmas, se ubica en la isla de Gran Canaria, perteciente al archipiélago de las Islas Canarias, a 210 kilómetros de la costa africana y a 1.250 del continente europeo. Se encuentra situado en la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, al noreste de la isla de Gran Canaria, primera capital del Archipiélago Canario y principal centro económico y comercial de las islas. Su estratégica situación geográfica, las excelentes condiciones de su bahía y la calidad de sus servicios hacen del Puerto de La Luz una encrucijada marítima entre Europa, África y América. Tal es así que desde el puerto de Las Palmas puede llegarse a unos 380 puertos de todo el mundo gracias a una treintena de líneas marítimas de pasaje y carga que con ellos le conectan.

Historia

El puerto en 1895
El puerto en 1920


La historia del Puerto de Las Palmas puede decirse que se inició cuando las tropas al mando de Juan Rejón y el Deán Bermúdez desembocaron en la Bahía de las Isletas (Juan de Abreu Galindo, FR. J. Historia de la Conquista de las Siete Islas Canarias. Ed. Goya. Santa Cruz de Tenerife 1977), concretamente, en la playa de la Luz que da nombre al puerto, y que fue utilizada durante siglos como refugio natural de pescadores, navegantes y conquistadores. Sin embargo, el Real de Las Palmas, fortificación desde la que se inició la conquista de Gran Canaria y futuro germen de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, se ubicó mucho más al sur, cerca del Barranco Guiniguada, ya que este les permitía tener acceso al suministro de agua.

Cerca de la primitiva ciudad de Las Palmas, actuales barrios de Vegueta y Triana se construyó el Muelle de San Telmo, que hasta el siglo XIX fue el principal puerto de la isla. Este puerto tuvo un papel en los acontecimientos históricos cuando el navegante Cristóbal Colón utilizó su bahía en 1492, en su primer viaje hacia América, para acondicionar y reparar las carabelas La Pinta y La Niña, si bien el navegante y director de la expedición abandonó la isla para dirigirse a San Sebastián de La Gomera. Parte de este puerto, también conocido como Muelle de San Telmo, se encontraba en torno a la hoy desaparecida Caleta de San Sebastián. Se trataba de pequeño malecón de piedra en donde se concentraba la actividad comercial de la ciudad de Las Palmas, los barcos fondeaban en el bar y se acercaban con pequeñas embarcaciones a tierra. Su situación desventajosa, fuertes olas y vientos, hacía que solo se pudiera atracar en tiempos bonacibles, excepto los veleros que no corrían el peligro de encallar; tal situación le costó la bandera negra, a menudo objeto de burla de la prensa de Tenerife. Cuando esto sucedía los marinos se veían obligados a ir a otros fondeaderos como Las Comedurías, Los Plátanos, bahía de las Isletas, e incluso en la misma playa de la Luz donde desembarcaban a los pasajeros y la mercancía.


La gestación del futuro puerto tiene su raíz en la segunda mitad del siglo XIX, la ciudad de Las Palmas apenas contaba con diez mil habitantes, estaba rodeada de cultivos y casi encerrada en sus antiguas murallas (espacio reducido a San Telmo y Vegueta), era cabeza del partido judicial, pero sin título de capitalidad, que por entonces tenía Santa Cruz de Tenerife. La proclamación de la ley de Puertos Francos para Canarias en 1852 por el entonces Presidente del Consejo de Ministros de España Juan Bravo Murillo que permitió, entre otras cosas, la expansión de la cochinilla, la construcción de la carretera Las Palmas-La Luz dos años después, en 1854, y la necesidad de acabar con la hegemonía mercantil de Tenerife para así disputar la capitalidad (influido por el Pleito Insular) hacía necesario la construcción de un puerto competitivo.

El primer intento llegaría en 1857 de la mano del ingeniero Francisco Clavijo y Pló (primer ingeniero de caminos de Canarias) planteando un pequeño desembarcadero con un muelle de doscientos metros que serviría de auxiliar al de Las Palmas, y de ese modo resolver su principal problema, desembarcar en cualquier época del año, pero su elevado coste (tres millones de Vellones) no permitió que el proyecto saliera de los despachos. En 1862 se volverá a redactar otro proyecto que planteaba la construcción de un muelle de abrigo y desembarco mejorando en extensión y profundidad, además contaba con un servicio de aguada pero el elevado costo hizo que el ayuntamiento de Las Palmas en 1872 rescindiera la contrata cuando ya se había gastado el 20 % del presupuesto por no poder sufragar los gastos de la construcción. Las razones de ambos fracasos se explica por la negativa del Estado a ceder el dinero que le correspondía (guerras carlistas), por la ausencia de una burguesía emprendedora que hacía necesario la inversión extranjera, por los obstáculos técnicos, como lo eran la ausencia de una escollera natural que permitiera trabajar en la construcción en cualquier época del año y la lentitud en la construcción de la carretera del puerto que dificultaba el tránsito de mercancías, además de la incompetencia de los contratistas, de la indecisión de las partes que dudaban de la futura rentabilidad (no sabían si gastar su dinero en La Luz o en el ya existente muelle de Las Palmas), en el desinterés y obstaculización política y en la crisis de la cochinilla.

Con dichos antecedentes se acudió al Estado Central esgrimiendo que era necesario no solo para el progreso de la isla sino para evitar la inmigración, aliviar la crisis y el pleito insular, y que sería utilizado como puerto de refugio. Como medida de presión se desarrolló una fuerte campaña de reivindicación a través de la prensa por parte del Ayuntamiento, comerciantes, las Sociedades Económicas de Amigos del País así como personajes influyentes de la burguesía canaria como lo eran Tomás Miller o Juan Bautista Ripoche, y por supuesto, a la sociedad en general que veía en la ley de puertos de 1880 (impedía recibir una inversión directa del Estado) un obstáculo a sus pretensiones. Fue entonces cuando se comenzó a presionar a Fernando León y Castillo, que todavía no era ministro, pero gracias a sus contactos se consiguió una inversión de sesenta y una mil pesetas para continuar las obras de San Telmo y la promesa de rectificar la Ley de Puertos, la hazaña le valió a Fernando León y Castillo el apelativo de el conseguidor.

Las instalaciones portuarias se iniciaron en 1883 gracias a la mano de los hermanos Fernando y Juan León y Castillo, dos isleños, uno ministro y otro ingeniero, que tuvieron la visión de poner las bases de este puerto internacional. Las obras fueron concedidas a la empresa británica Swanston y Cía, encargándose los ingleses de parte de su gestión.

Su excelente ubicación no pasó desapercibida a las potencias europeas del siglo XIX, que lo utilizaron como base de su expansión en América y África y para el desarrollo del comercio internacional. Nacen nuevas técnicas de navegación, siendo sustituida la vela por la navegación a vapor. Fueron los ingleses quienes potenciaron el desarrollo de la construcción de los puertos para disponer de puertos carboneros para el colonialismo sobre el continente africano. El archipiélago canario era visto zona estratégica y punto de conexión tricontinental (América-África-Europa). La conjunción de todos estos factores hizo posible la construcción del Luz Port, nombre inglés con el que se dio a conocer internacionalmente.

El nuevo puerto se construyó en una zona muy alejada de la ciudad de Las Palmas. Al calor de las actividades portuarias nacía el barrio de La Isleta y se construye la carretera que unía la ciudad con el puerto, con episodios de especulación urbanística pues el amplio espacio que quedaba en medio iba a ser la zona de crecimiento de la ciudad.

La construcción del puerto se divide en diferentes etapas:

  • 1ª Etapa (1883-1891): Se inician las obras del puerto, entonces conocido como Puerto del refugio o Puerto primitivo, con la fabricación del muelle de La Luz para proporcionar una superficie abrigada para el desarrollo de las faenas marítimas y el Muelle de Santa Catalina de seiscientos metros que trasladó la actividad comercial de San Telmo y Triana al mismo puerto.
  • 2ª Etapa (1891-1909): Continuación de las obras hasta la culminación del Puerto del Refugio en 1903, durante esta época se convertirá en escala internacional y conseguirá consolidarse gracias al incremento de buques, tonelaje y negocios portuarios pero también se fracasa en el intento de 1909 de llevar a cabo un plan de mejora del Puerto de La Luz.
  • 3ª Etapa (1910-1913): En vísperas de la Gran Guerra se producirá un incremento sostenido de la actividad portuaria hasta superar al Puerto de Santa Cruz y convertirse en el principal puerto del archipiélago.
  • 4ª Etapa (1914-1934): Se inicia con una disminución drástica de la actividad portuaria por la presencia de submarinos alemanes durante la Primera Guerra Mundial seguido de sucesivos fracasos de ampliación del puerto primero en 1916 con los servicios del puerto, el nuevo dique de abrigo y el servicio por el litoral y luego, en 1925, en el dique de abrigo, de otro modo, será la época en la que se compruebe la extrema dependencia del exterior afectada por la Gran Guerra, la caída de la bolsa en 1929 y por la disminución de la navegación a nivel mundial.
  • 5ª Etapa (1935-actualidad): Se termina en 1935 de construir el muelle grande conocido como el muelle del generalísimo que sustituirá al puerto de Refugio como zona portuaria principal y en las décadas de los 60 y 70 del siglo XX se construirá el puerto exterior.

La culminación de la primera obra de gran inversión moderna de la isla de Gran Canaria supuso un cambio en la mentalidad isleña gracias a la convivencia con los extranjeros allí afincados y los primeros turistas, un crecimiento de la ciudad y su población (más de 50.000 habitantes), en apenas medio siglo desde el inicio de su construcción en 1883 y una expansión económica. En conjunto, supuso un cambio a largo plazo de la sociedad grancanaria apareciendo una burguesía comercial como clase social al mismo tiempo que surgía la clase obrera en torno a las infraestructuras portuarias, y con ello, la irrupción del movimiento obrero, producto de las condiciones infrahumanas en las que trabajaban los isleños y que a menudo desembocaba en alcoholismo o en la prostitución bajo la sombra portuaria siendo la semilla de la primera huelga, denominada carga blanca, que se realizó en la isla en 1910 de la mano de José Franchy y Roca. Para la gestión del puerto se crean empresas como la Compañía de Obras Públicas del Puerto de las Palmas (COPPA).

Históricamente el puerto de la Luz ha destacado por ser el enclave marítimo más importante del Atlántico Oriental sirviendo de puerto de escala planetaria y conexión entre España y sus posesiones coloniales en África, las Antillas y el Golfo de Guinea, por ser un depósito de mercancías, tanto de importación como de exportación, un punto de redistribución, tanto a escala internacional como interinsular (gracias a correíllos como los vapores La Palma y Viera y Clavijo), de abastecimiento a buques de agua, carbón y víveres (característica de los puertos de escala), por ser puerto pesquero cercano al banco pesquero más grande del planeta, el sahariano, por la mano de obra barata, clima y geografía que permitía atracar en cualquier época del año, y por sus playas y zonas paradisíacas muy admiradas por los turistas, sobre todo, ingleses, y en menor medida, por su comercio interior.

Actividades portuarias

Vista del puerto
Vista del puerto

Cruceros turísticos

Cruises in the Atlantic Islands es la marca de cruceros de turismo que agrupa a las autoridades portuarias de Madeira, Tenerife y Las Palmas desde 1994 como una oferta conjunta. Los puertos de Funchal y Porto Santo, en Madeira; Santa Cruz de La Palma, San Sebastián de La Gomera, La Estaca Santa Cruz de Tenerife, Los Cristianos, Las Palmas (Gran Canaria), Arrecife (Lanzarote) y Puerto del Rosario (Fuerteventura) mueven al año más de medio millón de pasajeros.

Bunkering

Pesca

En el recinto portuario se disponen 175.000 m³ de instalaciones frigoríficas a pie de muelle, parques especiales para contenedores frigoríficos apoyados por Trastainer y salas de elaboración de productos ultracongelados. Dentro de estas infraestructuras, ocupan una gran importancia la amplia variedad de instalaciones frigoríficas presentes, en las que pueden desarrollarse todas las actividades necesarias para el postprocesado y conservación del pescado, desde la refrigeración y el almacenamiento del producto a bajas temperaturas para su posterior distribución, hasta la fabricación y suministro de hielo industrial.

En las instalaciones del puerto se encuentra un Puesto de Inspección Fronterizo (PIF), homologado por la Unión Europea, que se ocupa de la inspección de todo tipo de importaciones procedentes de terceros países o de las exportaciones hacia países de ajenos al Espacio Económico Europeo.

Así mismo, se cuenta con un amplio mercado local de proveedores de pertrechos y suministros para la industria pesquera, equipamiento técnico y todo el avituallamiento necesario (agua, alimentos, etcétera).

Contenedores

Reparaciones navales

Pasaje y carga

Zona Franca

Comunicaciones

Muelle Deportivo

Accesos

Gestión

La Autoridad Portuaria de Las Palmas es el organismo que tiene encomendada la gestión y administración del puerto de Las Palmas y de los restantes puertos de interés general del Estado en la provincia de Las Palmas: Puerto de Salinetas y Puerto de Arinaga (Gran Canaria), Puerto del Rosario (Fuerteventura) y Arrecife de Lanzarote (Lanzarote). Desde 2005 a 2007 estuvo presidida por Emilio Mayoral Fernández, y desde octubre de 2007 está presidida por Javier Sánchez-Simón Muñoz.[4]

La Autoridad Portuaria de Las Palmas forma parte del Sistema Portuario español de titularidad estatal, integrado por 46 puertos de interés general, gestionados por 28 Autoridades Portuarias, cuya coordinación y control de eficiencia corresponde al Organismo Público Puertos del Estado, órgano dependiente del Ministerio de Fomento.


Referencias

  1. ↑ Anuario estadístico de Puertos del Estado
  2. ↑ Puertos de Las Palmas
  3. ↑ Puertos de Las Palmas
  4. ↑ Texto completo de la Orden de nombramiento y del cese del anterior presidente, publicado en el Boletín Oficial del Estado del seis de octubre de 2007.

Véase también


Enlaces externos